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Polen fresco — nunca deshidratado · De apicultores del Biobío, comercio justo
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Polen · 24 de octubre de 2026 · 7 min de lectura

Cómo recolectan el polen las abejas: peine, prensa y canasta

La abeja se empolva en la flor, se peina el polen con las patas, lo moja con miel o néctar y lo prensa en una canasta de sus patas traseras. En la colmena lo deja en una celda, donde otra obrera lo apisona y lo guarda.

Abejas sobre flores blancas

La abeja recolecta el polen en tres movimientos. Primero se empolva: al meterse en la flor, el polen se le pega a los pelos del cuerpo. Después se peina con las patas, lo moja con un poco de miel o néctar que trae en la boca y lo va pasando hacia atrás. Al final lo prensa en una canasta de las patas traseras, la corbícula, y vuelve a la colmena con dos bolitas de color. Ahí deja la carga en una celda y otra obrera la apisona.

Te contamos cómo funciona cada pieza, por qué cada bolita tiene un solo color y qué hace la colmena con el polen cuando llega.

¿Qué partes del cuerpo usa la abeja para juntar polen?

La obrera de la abeja de miel tiene un juego de herramientas repartido entre la boca y las seis patas. Cada par de patas hace una parte del trabajo:

ParteDónde estáQué hace
Pelos del cuerpoCabeza, tórax y patasAtrapan el polen suelto cuando la abeja se mete en la flor
BocaCabezaMuerde y lame las anteras, y aporta el líquido que pega los granos
Patas delanterasAdelanteLimpian la cara y la cabeza y mandan el polen hacia atrás
Patas del medioAl centroReciben el polen y lo dejan en los peines de las patas traseras
Peines de polenCara interna de las patas traserasFilas de espinas duras que juntan el polen
PrensaUnión entre dos segmentos de la pata traseraAprieta el polen y lo empuja hacia arriba
Corbícula o canastaCara externa de la pata traseraGuarda la bolita, sujeta por pelos largos

La descripción más detallada de este trabajo sigue siendo un boletín del Departamento de Agricultura de Estados Unidos de 1912. Su autor, D. B. Casteel, observó a abejas trabajando flores de maíz para entender qué hacía cada pata (Casteel, USDA Bureau of Entomology, Bulletin 121, 1912).

¿Cómo junta el polen la abeja, paso a paso?

  1. Se empolva y muerde. En la flor, la abeja muerde y lame las anteras, que son las partes que sueltan el polen. El polen que toca la boca sale húmedo y pegajoso. El resto cae seco sobre los pelos del cuerpo, sobre todo por debajo.
  2. Lo moja. El líquido que usa para humedecer viene de la boca. Casteel cita análisis químicos según los cuales la miel forma gran parte de ese líquido, y supone que también lleva néctar y saliva. Con ese pegamento, miles de granos sueltos se vuelven una masa.
  3. Se limpia hacia atrás. Las patas delanteras barren el polen de la cara, la cabeza y la parte de adelante del tórax. Las del medio lo reciben, juntan además lo que quedó en el tórax y lo dejan en los peines de las patas traseras.
  4. Cruza las patas. Aquí está el truco. El peine de una pata trasera raspa el polen contra unas espinas de la pata contraria. La pata se dobla, la prensa se cierra y el polen queda apretado entre dos piezas que lo empujan hacia arriba, dentro de la canasta.
  5. Repite. Cada pasada suma muy poco, así que la abeja alterna derecha e izquierda muchas veces, con un movimiento parecido al de una bomba. La bolita crece desde abajo.

Casteel vio que este trabajo se hace tanto posada en la flor como en vuelo, y anotó que en el aire probablemente sale más rápido y más completo.

¿Por qué cada bolita de polen tiene un solo color?

Porque en cada viaje la abeja suele quedarse con una sola especie de flor. A eso se le llama constancia floral. Si una abeja sale a trabajar trébol, vuelve con trébol.

Los biólogos Christoph Grüter y Francis Ratnieks revisaron lo que se sabe del tema y describen a las obreras de la abeja de miel europea como muy constantes con sus flores. Su lectura es que la constancia funciona como una estrategia de búsqueda: mientras una flor rinde, a la abeja le conviene seguir en ella en vez de gastar tiempo probando otras. Cuando la flor deja de rendir, empieza a explorar (Grüter y Ratnieks, Communicative & Integrative Biology, 2011).

Casteel ya lo había notado en 1912: las cargas con polen de dos especies le parecieron más bien excepcionales, y en esos casos se veían en capas, una sobre otra.

Ese hábito explica el frasco. El polen de una colmena junta las cargas de muchas abejas que trabajaron flores distintas, y cada flor deja su color. De ahí los amarillos, naranjos, cafés y algún gris o morado que ves en el polen multifloral.

¿Qué hace la colmena con el polen que llega?

La abeja que vuelve con carga no la entrega a nadie. Busca ella misma una celda del panal, se afirma del borde con las patas delanteras, mete las patas traseras dentro y, con las del medio, empuja las bolitas hasta que se sueltan.

El resto lo hace otra obrera. Entra a la celda de cabeza, toma las bolitas con las mandíbulas, las aplasta, a veces les agrega líquido y las apisona contra el fondo. Celda tras celda, el polen queda prensado en capas y cubierto con algo de miel o néctar. A ese polen guardado se le llama pan de abeja.

Por mucho tiempo se dijo que el pan de abeja era polen fermentado por los microbios de la colmena. Un equipo de investigadores encabezado por Kirk Anderson puso esa idea a prueba. Encontró que las bacterias del polen guardado no se diferenciaban de las del polen recién traído, que su cantidad bajaba cuando el polen pasaba más de cuatro días en la celda y que las abejas preferían comer el polen guardado hace menos de tres días. Su conclusión es que la celda funciona más como despensa que conserva el polen, gracias a la miel, el néctar y las secreciones que le agregan las abejas (Anderson y colegas, Molecular Ecology, 2014).

Quienes comen ese polen son las abejas jóvenes que cuidan la cría, las nodrizas. Con él alimentan a las larvas. Por eso la colmena necesita tanto polen en primavera, cuando la cría crece, y por eso guarda reservas para los meses fríos, como contamos en qué hacen las abejas en invierno.

¿De dónde sale entonces el polen que se vende?

De las bolitas que la abeja trae en las patas, antes de que lleguen a la celda. El apicultor pone una rejilla en la entrada de la colmena. Al cruzarla, la abeja roza el borde con su carga y parte de las bolitas se suelta y cae a un cajón. El resto entra y sigue su camino hacia las celdas. Lo explicamos completo en cómo se cosecha el polen de abeja.

Saber cómo se arma la bolita ayuda a mirar lo que compras:

  • Forma. Un gránulo entero conserva la forma de la canasta: redondeado, con una cara algo aplanada.
  • Color. Si todo el frasco tiene un solo tono, viene de una sola flor o de una época muy corta. Si mezcla colores, viene de muchas.
  • Textura. El gránulo fresco cede un poco al apretarlo, porque lleva la humedad del pegamento que puso la abeja. Por eso se guarda en frío, como explicamos en cómo conservar el polen de abeja.

Preguntas frecuentes

¿Dónde lleva el polen la abeja?
En dos canastas que tiene en las patas traseras, llamadas corbículas. Cada una es una zona lisa y algo hundida, rodeada de pelos largos que sujetan la bolita durante el vuelo.

¿Con qué pega la abeja el polen?
Con un líquido que sale de su boca, hecho en buena parte de miel o néctar, más algo de saliva. Ese líquido junta los granos sueltos en una masa que se puede prensar.

¿Por qué el polen de abeja viene en bolitas de colores?
Porque cada bolita es la carga de una abeja en un viaje, y en ese viaje la abeja suele visitar una sola especie de flor. Cada flor da polen de un color, y el frasco mezcla las cargas de muchas abejas.

¿Qué es el pan de abeja?
Es el polen guardado en las celdas del panal, apisonado y cubierto con miel o néctar. Las abejas jóvenes lo comen para alimentar a la cría.

¿La trampa de polen le hace daño a la abeja?
La trampa no toca a la abeja: solo le hace soltar parte de las bolitas al pasar por la entrada. El cuidado está en no dejarla puesta todo el tiempo, para que la colmena no quede corta de polen para su cría.

El polen que vendemos

Nuestro polen fresco multifloral viene de apicultores de la Región del Biobío con comercio justo local. Son esas mismas bolitas de colores, retiradas de la trampa, limpias y guardadas en frío desde la cosecha. Para usarlo, sigue el modo de empleo del envase. Si tienes alergia al polen o a los productos de la colmena, consulta con un profesional de la salud antes de probarlo.

Los productos de la colmena son alimentos naturales, no medicamentos. Nada de lo que leas aquí reemplaza la indicación de un profesional de la salud. Evítalos si tienes alergia a productos apícolas.

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